COVID-19: ESTAS SON LAS SEÑALES DE ALERTA QUE NO DEBES IGNORAR
hace 1 semana
El COVID-19 continúa siendo una infección respiratoria capaz de provocar síntomas muy diferentes entre una persona y otra. Mientras algunos pacientes presentan molestias leves y se recuperan en pocos días, otros pueden desarrollar complicaciones que requieren atención médica.
Por eso, reconocer las principales señales de alerta sigue siendo importante, especialmente en adultos mayores y personas con mayor riesgo de desarrollar enfermedad grave.
LOS SÍNTOMAS PUEDEN COMENZAR DE FORMA LEVE
Fiebre, escalofríos, tos, dolor de garganta, congestión nasal, cansancio, dolor muscular y dolor de cabeza pueden aparecer durante una infección por COVID-19.
También pueden presentarse náuseas, diarrea o alteraciones del gusto y el olfato.
El problema es que muchos de estos síntomas también aparecen con la gripe, el resfriado común y otras infecciones respiratorias.
Por esa razón, únicamente por los síntomas puede resultar difícil determinar qué virus está causando el cuadro.
DIFICULTAD PARA RESPIRAR: UNA SEÑAL IMPORTANTE
Una de las situaciones que requiere mayor atención es la aparición de dificultad para respirar.
Sentir que falta el aire, presentar una respiración cada vez más trabajosa o experimentar un empeoramiento importante de los síntomas no debería ignorarse.
El COVID-19 puede afectar las vías respiratorias y, en algunos pacientes, provocar complicaciones pulmonares.
DOLOR O PRESIÓN EN EL PECHO
El dolor o la presión persistente en el pecho también puede ser una señal que requiere evaluación inmediata.
No significa automáticamente que exista una complicación causada por COVID-19, ya que diferentes problemas médicos pueden provocar este síntoma.
Precisamente por eso, cuando es intenso, persistente o aparece acompañado de dificultad respiratoria, debe buscarse atención médica.
CONFUSIÓN O DIFICULTAD PARA DESPERTAR
Un cambio repentino en el estado mental tampoco debería considerarse un síntoma normal.
Si una persona está extremadamente somnolienta, presenta confusión inesperada o resulta difícil despertarla, la situación puede requerir asistencia de emergencia.
Lo mismo ocurre ante cambios importantes en la coloración de labios, uñas o piel asociados con problemas respiratorios.
UNA RADIOGRAFÍA NO CONFIRMA COVID-19
Las imágenes médicas que circulan en redes sociales pueden generar interpretaciones equivocadas.
Una radiografía de tórax puede utilizarse para evaluar determinadas complicaciones respiratorias, pero observar una imagen aislada no permite confirmar que una persona tenga COVID-19.
Además, diferentes enfermedades pueden producir alteraciones visibles en estudios de imagen.
El diagnóstico debe realizarse considerando los síntomas, antecedentes, evaluación profesional y las pruebas que correspondan.
CUIDADO CON LAS IMÁGENES VIRALES
La composición que acompaña este tipo de publicaciones muestra varias imágenes médicas, incluyendo radiografías y una vista interna de las vías respiratorias.
Una de ellas parece mostrar un objeto extraño, pero no puede determinarse únicamente mediante el montaje qué es exactamente ni cuál fue el diagnóstico del paciente.
Tampoco existe evidencia visual suficiente para afirmar que todas las fotografías correspondan al mismo caso o que estén relacionadas directamente con COVID-19.
¿QUIÉNES DEBEN TENER MAYOR PRECAUCIÓN?
El riesgo de enfermedad grave puede aumentar con la edad y ante determinadas condiciones de salud.
Las personas consideradas de mayor riesgo deberían consultar tempranamente cuando desarrollen síntomas compatibles, especialmente porque algunos tratamientos funcionan mejor cuando se administran durante los primeros días de la enfermedad.
NO TODO CUADRO RESPIRATORIO ES COVID-19
Tos, fiebre y congestión no significan automáticamente que alguien tenga coronavirus.
Influenza y otros virus respiratorios pueden producir síntomas muy parecidos.
Por eso es importante evitar el autodiagnóstico basado únicamente en una fotografía, un síntoma aislado o información encontrada en redes sociales.
CONCLUSIÓN
El COVID-19 puede presentarse de manera leve, pero existen señales que requieren especial atención.
Dificultad para respirar, dolor persistente en el pecho, confusión o problemas para mantenerse despierto son síntomas que no deberían ignorarse.
Las fotografías y radiografías compartidas en internet pueden servir para llamar la atención sobre un tema de salud, pero nunca sustituyen una evaluación médica. Ante síntomas graves o un deterioro rápido, buscar atención profesional puede marcar una diferencia importante.
